jueves, septiembre 21

CORREO DESDE ITALIA:Sobre Jorge Enrique Abello y las telenovelas colombianas





Señor Santamaria:
permìtame presentarme. Soy Silvana Giuffrè, una mujer italiana, tengo 48 anos, vivo en Roma, soy licenciada en filosofia, trabajo en una empresa privada y hablo muy mal espanol y por eso me disculpepor favor pero me ha sucedido de leer en internet su artìculo en que hablaba tambien de Jorge Enrique Abello y tengo que decir mi opinion sobre eso.
En este artìculo usted dice en definitiva que don Abello està responsable de no haber logrado separarse de Armando Mendoza y que siempre repite el mismo personaje. No estoy de acuerdo por supuesto y pienso que no es justo descargar las responsabilidades de los guiones en los actores.
Los guiones de las telenovelas siempre siguen el mismo mecanismo narativo y "Betty la fea" fue un exito extraordinario en todo el mundo por que rompiò de alguna forma este mecanismo y tambien por que tenia actores muy valientes y entre estos Jorge Enrique Abello fue el mas valiente por me y por muchissimas otras personas.

Gracias a "Betty la fea" y a Jorge Enrique Abello por supuesto me apasionè en las telenovelas, sobre todo aquellas colombianas. Me apasionè tambien en todo los que concierne la Colombia y America del Sur.

Este actor me encantò tambien en "La costena y el cachaco" por que con su actuaciòn me explicò las diferencias entre costenos y bogotanos, tambien me explicò magnificamente la incertidumbre de los hombres a vivir con el corazon. Antonio Andrade es totalmente diferente da Armando Mendoza
y Jorge Enrique Abello expresò muy bien esta diferencia. ?Si no como se puede explicar que en todo el mundo estan miles de fans de este actor? ?Por que es guapo? No es suficiente a explicar el exito por un actor que va trabajando solo en pantalla chica y en produciones no precisamente hollywoodianas.
!Bueno, paro aquì! Le pido disculpa por haberle robado un poco de tiempo.
Con profundo aprecio,

Silvana Giuffrè

lunes, septiembre 18


LA HIJA DEL MARIACHI






UN MELODRAMA DE VANGUARDIA

POR: XAVIER SANTAMARÍA





Se hace notorio el ímpetu de Canal RCN por seguir conquistando a la teleaudiencia con propuestas de melodrama vanguardista en los que imperan las historias verosímiles, ágiles y contemporáneas protagonizadas por personajes cada vez más lejanos de los manidos estereotipos fabricados por su antecesor el melodrama clásico, y que se conjugan en un esquema de producción exquisitamente cinematográfico.

La reconocida calidad que impera en las telenovelas colombianas se debe en gran parte a que finalizando los ochenta los pioneros y hacedores de nuestra insipiente industria cinematográfica volcaron sus conocimientos e ideas hacia la pantalla chica, como una manera de hacer cine en televisión a través de la telenovela.

Haciendo un paralelo comparativo, en países como México donde se manufacturan un grueso número de telenovelas cada año, la mayoría de ocasiones sin el merecido esmero en cuanto a detalles de producción y guión, se centran esencialmente en suplir la demanda de un basto mercado que han monopolizado por años, apoyados en la sobre explotación del melodrama clásico como única alternativa de oferta, un paradigma que aún temen romper totalmente.

Pero gracias a productoras como Carla Estrada, este patrón se ha quebrado con muy buenos resultados, ofreciendo producciones de impecable calidad técnica y actoral, apoyados en historias clásicas mucho mejor direccionadas.

TV Azteca a diferencia de Televisa no ha temido arriesgarse de lleno con nuevas propuestas melodramáticas de la mano de escritores como Bernardo Romero Pereiro (q.e.p.d) y productores como Epigmenio Ibarra, creando un precedente relativamente exitoso, ya que algunas de estas producciones se han visto opacadas por factores como el de la censura eclesiástica a razón de sus temáticas álgidas y controvertidas, obligándolos a retroceder al culebrón cursi.

Otra característica a favor de las producciones colombianas radica en la importancia que el libretista tiene dentro de una telenovela, la historia que se va a contar es la espina dorsal del proyecto, sobre la que empiezan a trabajar el director, el equipo técnico y obviamente los actores, en una sincronía armoniosa reflejada consecuentemente en el producto final.

En México, es el productor el eje único de cada proyecto y los libretistas, actores y equipo técnico giran a su alrededor supeditados a la visión subjetiva que este tenga. A diferencia de Colombia, en México aún se valen del apuntador para “agilizar” el arduo ritmo de las jornadas de grabación, recurso que aniquila casi por completo la naturalidad de los actores.


Un mal que aqueja últimamente a todas las cadenas televisivas reconocidas de América latina es recurrir a la pésima fórmula del refrito de viejos éxitos, como si fuera indicio declarado del agotamiento casi total de la creatividad, argumento rebatible cien por cien y que reafirma la importancia que tiene para el medio el apadrinamiento de nuevos escritores. De hecho Telemundo y TV Azteca han dado el primer paso para consolidar “Talleres Creativos”, como los que tenemos en Colombia, pero lamentablemente aquí están manejados por las influencias que ejercen los Dinosaurios del oficio, impidiendo la pluralidad creativa, en palabras escuetas: no quieren compartir “la torta” con nadie más.

Canal RCN se enfila a complacer los disímiles gustos de la tele audiencia conservando nuestro característico patrón de producción e idiosincrasia a través de un producto vanguardista en la que encajan sin problema: la telenovela-comedia, la telenovela de ruptura y el melodrama rosa contemporáneo, aceptados fácilmente en cualquier rincón del planeta.

LOS HACEDORES DE LA HISTORIA:

“La hija del mariachi”, escrita a dos manos por Mónica Agudelo y Mauricio Miranda armoniza estratégicamente acción y melodrama con un atractivo aderezo: La música vernácula mexicana; el primer episodio de entrada atrapa por el empleo neto del lenguaje cinematográfico acompañado de un sobresaliente derroche de recursos a todo nivel.

Mónica Agudelo fue una de las pupilas consentidas de Bernardo Romero Pereiro y lo asistió en varias de sus exitosas telenovelas, de su ingenio han surgido las historias de “Hombres”, “La Madre”, “La Costeña y el cachaco” entre otras; por su parte Mauricio Miranda trabajo muchos años en mancuerna con Mauricio Navas, este dúo dinámico rescato la miniserie y entre las más recordadas y exitosas ubicaron “La mujer del presidente”.

Hablando del elenco, este entremezcla a jóvenes talentos con actores de primera plana:
Luis Eduardo Arango, Nicolás Montero, la señora Alejandra Borrero, una promesa de la actuación representada en Carolina Ramírez y el debut en Colombia del carismático talento mexicano Mark Tacher. Sumemos la participación de la productora musical Josefina Severino, encargada de musicalizar telenovelas exitosas como “Café con aroma de mujer”, Antecedentes que ponen de manifiesto que la telenovela “La hija del mariachi” ha sido concebida para el éxito.

martes, septiembre 5

SIN TETAS NO HAY PARAISO



“El dedo en la llaga”

Por: Xavier Santamaría


Cierta controversia a suscitado la miniserie “Sin tetas no hay paraíso” basada en el libro del mismo nombre escrito por el libretista Gustavo Bolívar, hacedor de historias de tinte social, en un lenguaje popular y descarnado.

Inicialmente el solo nombre causó revuelo en algunos sectores de nuestra aun mojigata sociedad, en la que ciertas palabras de nuestro rico y mágico idioma incomodan, chocan y hasta hacen sonrojar, pese a estar reconocidas por la Real Academia de la lengua Española, pero que gracias al desparpajo literario de escritores de la talla de Gabo se pronuncian hoy con más libertad y sin necesidad de disimularlas con el famoso “pitico” cuando se sueltan en un medio de comunicación.

Por esta misma razón el Canal Caracol estuvo ante la disyuntiva de cambiarle el titulo a la miniserie, pero determinaron dejarlo tal cual por el impacto y curiosidad que el mismo provoca. Superado el schock de la palabra “tetas”, ahora el debate se centra en el hecho de que la historia de “las chicas prepago” tiene como escenario principal a Pereira, ciudad a la que de cierta manera, aquí y en el exterior, se la ha estigmatizado como la cuna de la prostitucion colombiana.

La historia contada por Gustavo Bolívar está basada en hechos reales y de igual manera se mantuvo fidedigno a la ubicación geográfica de la misma, sin pecar en señalamientos directos, pues se quiera o no es una realidad que se vive en cualquier rincón no solo de Colombia, sino del mundo. Es obvio que cuando se pone el dedo en la llaga en temáticas álgidas como la prostitución, el sicariato, el narcotráfico, los llamados lunares malignos de nuestro entorno social, empezamos a blandir mecanismos de defensa, como tratando de tapar el sol con un dedo.

Toda esta polémica a catapultado el rating de “Sin tetas no hay paraíso”, al punto de ubicarla como el programa más visto en Colombia el ultimo semestre, cerca de cinco millones de personas la siguen noche a noche y pasa a reivindicar el azotado liderazgo de Canal Caracol en la franja triple A, que se ha mantenido en constante declive desde la finalización de “Pasión de Gavilanes” gracias a los desaciertos en la escogencia de telenovelas y realities de su parrilla televisiva, la mayoría se han convertido en notorios descalabros.

Podríamos decir que el éxito en ventas alcanzado por el libro, entreveían la acogida abrumadora de la miniserie y más si fue su mismo autor el encargado de hacer la adaptación para televisión, conservando de esta manera la esencia de la historia original y sus personajes. Para fortuna, en lo que va transcurrido de la miniserie se nota el tesón impuesto por todo el equipo técnico y actoral que participo en ella.

Los actores y actrices logran destacada naturalidad, pese a que la gran mayoría no tuvo tiempo para preparar los personajes y fue sobre la marcha de las grabaciones que empezaron a darles forma, apoyados principalmente en la lectura previa del libro.

“Sin tetas no hay paraíso” certifica que la audiencia anhela volver a tener en la pantalla chica este tipo de formatos, y que pese a todo el polvorín que puedan levantar en algunos sectores ciertas temáticas, estas reflejan una cruda realidad y sin apologizar antivalores, valen para aleccionar a la tele audiencia