miércoles, mayo 30

¿FALTA DE CREATIVIDAD O EL PRECIO DE LA GLOBALIZACIÓN?






















MARIANA XIMENES
Actriz Brasileña

T E L E N O V E L A S :
(Colaboración especial desde Uruguay)

Algunas personas dicen que todo tiempo pasado fue mejor y soy un convencido que en lo que respecta al mundo de la telenovela esto cada día se reafirma. Con su industrialización ha pasado a ser otro producto de consumo masivo que traspasa todas las fronteras y apunta a un público común, universal, homogéneo. Es importante tener presente ese proceso cuando se dice que “todas las telenovelas son iguales”. No debemos culpar a los guionistas por ser faltos de originalidad ni por repetir “fórmulas conocidas”. La verdadera razón radica en que una telenovela “exportable” exige contenidos que gusten a la mayor cantidad de países y de esa forma asegurar una buena colocación del producto en el mercado. El ejemplo de Televisa como productora en serie de telenovelas es más que claro en este sentido: tramas repetidas una y mil veces, con nuevos títulos o nuevos interpretes. Lo peor del caso es que, ese proceso funciona de maravillas y deja tantas divisas a la productora que no da para cuestionarse si las tramas son originales o no. Mucho menos buscar historias nuevas, cuando con las conocidas de siempre el mercado responde satisfactoriamente. Lo más innovador que recuerdo de Televisa fue “El extraño retorno de Diana Salazar” de los ochenta, de la cual no se han hecho nuevas versiones.

Ahí está la diferencia entre una novela convencional y una novela innovadora u original: en la primera nada es sorpresa, ya todo está esquemáticamente presentado: la heroína, el galán, los villanos, el final feliz. Ya sabemos como va la trama y si nos perdemos algunos capítulos no nos va a costar reengancharnos. Mientras que en tramas innovadoras y originales, mantenemos la expectativa pues no nos imaginamos que pueda suceder en el capítulo siguiente. Lamentablemente predominan las del tipo convencional, por ser ante todo un producto con futuro asegurado en el mercado.

Los temas, fueron, son y deberán ser siempre los mismos (amor, odio, pasión, venganza, el bien, el mal) porque conforman la base del género como tal. Lo que cambió en estos años es la forma de presentarlos, la falta de suspenso, la obviedad de las tramas. Se alude a no pensar, a un televidente medio, con un nivel “subestimado” de comprensión.
Durante los años 70-80 y mediados de los 90, las telenovelas producidas por la Red Globo de Brasil nos maravillaban con tramas que presentaban historias cotidianas, personajes de la vida, pero ambos mezclados inteligentemente con los condimentos clásicos de un culebrón. Era un estilo que dignificaba al género, siempre tildado de fantasioso y carente de contenido.

De esta época surgieron obras maestras de la teledramaturgia como “Vale todo” ; “Roque Santeiro” ,”La esclava Isaura”, “Dancin´Days”; “La reina de la chatarra”, “Selva de cemento”. Ya entrados los años 90 vemos que las historias se vuelven mas obvias, el romance y el tono melodramático aumentan, acercándose al estilo de Televisa. Se conserva la calidad cinematográfica y la inclusión de temas de actualidad, pero aparecen villanos caricaturescos, heroínas bobas, exceso de sub tramas alejadas del eje de la historia. En medio de esta nueva teledramaturgia aún se rescatan éxitos como “El clon”, pero la forma de contar de aquellos años dorados quedo sometida al efecto industrial en el mundo de las telenovelas.

Este proceso sucede con cada país a medida que ingresa al mercado mundial. De Colombia tenemos los grandes sucesos “Café con aroma de mujer”, “Yo soy Bety, la fea” y “Hasta que la plata nos separe”. Se trata de producciones locales, que cautivaron al mundo entero con una historia contada diferente. Lejos de las superproducciones millonarias y del exceso de personajes, encontramos la genialidad de Fernando Gaytan a la hora de mezclar la realidad con el mundo rosa. Seguramente, si Colombia se convierte en una productora de telenovelas del alcance de la Red Globo o Televisa, sufra una transformación en su “forma de contar” para adaptarse a un televidente estándar.

Concluyo reafirmando que la ausencia de originalidad en las telenovelas no es producto de falta de originalidad ni de creatividad de sus autores sino que estamos frente a una de las consecuencias lamentables de la globalización: el arte sometido a la producción en serie, el arte como una mercancía más.-

por
Sergio Damián
sergiodamian@montevideo.com.uy

domingo, mayo 27

CORREO DEL LECTOR: "AUSENCIA DE CREATIVIDAD ENLA TV LATINA"

Date: Fri, 25 May 2007 15:47:56 -0500
From: juanchopara@gmail.com
To: jahesa@hotmail.com

Subject: MUY BUENOS COMENTARIOS
Javier

Estuve visitando la página donde usted escribe ocasionalmente en enrodaje y vi articulos muy lucidos sobre las producciones colombianas. Es dificil encarar el mal momento creativo por el que pasamos, por lo que es refrescante ver que hay analistas serios que arrojan luces sobre lo que actualmente pasa. Me encanto la fina observacion que le hizo a los vanos esfuerzos de Telemundo por estar a la altura de los culebrones mexicanos, pero seria bueno que analizara por qué Televisa le apunta al reencauche de series colombianas y argentinas como tabla de salvación. Creo que hay una crisis de la telenovela como nunca antes se habia visto, y lo peor, no hay ni riesgos que se asome alguna propuesta narrativa que valga la pena seguir. Ojala siga escribiendo en este espacio, lastima que se vea desactualizado, pero me gustaria tenerlo en cuenta para algun comentario en algunos espacios que tenemos sobre opinion y medios.

Cordialmente

Juancho Parada

domingo, mayo 20

POCHOLO: EL CENICIENTO DE LA HISTORIA


















POR: XAVIER SANTAMARÍA

Pocas veces los escritores de telenovelas se han arriesgado a revertir los patrones que siempre han regido al melodrama clásico y osar contarnos la trillada historia de la “Cenicienta” enfocada esencialmente por el lado masculino, mostrándonos a un representante del llamado sexo fuerte como un “Ceniciento”.

Jairo Camargo en la telenovela “Que Dios se lo pague” y Robinsón Díaz en “María Madrugada”, asumieron como los cenicientos de la historia con gran profesionalismo, logrando la empatía inmediata con la teleaudiencia, congraciada con estos hombres de alguna manera vilipendiados, engañados, humillados, pero con el temple necesario para redimirse.

Hace unos días el Canal CARACOL estreno su nueva telenovela “Pocholo”, en la que su protagonista es un ceniciento contemporáneo subyugado que emprende la batalla de redención sin perder su esencia humilde y buena, caracterizado por el versátil actor Orlando Valenzuela a quien recientemente vimos como el asistente gay, con ínfulas de español, del maquiavélico Iriarte en la telenovela-comedia “Los Reyes”.

Pocholo es una telenovela predecible de principio a fin, pero que desde ya cuenta con una buena porción de televidentes cautivos, pues este estilo de historias ensalzan de inmediato, la teleaudiencia siente especial afecto por los personajes sometidos, con los cuales halla plena identificación y viven con ellos su propia historia.

Referente al elenco que integra “Pocholo”, hay que calificar como un acierto el tener junto a Orlando Valenzuela a un teso en la actuación como Fernando Solórzano, el recordado “mompirri” amigo de Pedro el escamoso, asumiendo como el villano de la historia, es más este par de actores hasta último momento compitieron de tú a tú por el personaje de Pocholo, pero Solórzano encajo mejor como el maquiavélico cirujano plástico que le roba a su hermano la herencia y el amor de su interesada y frívola esposa caracterizada por la sexy Inés Oviedo.

Es difícil no asociar de inmediato al personaje de Pocholo con el de la recordada “Betty la fea”, es más, hay quienes concluyen que es la versión masculina de la fea, la caracterización aumenta esta sensación, pues aunque Pocholo es un hombre común y corriente, los lentes gruesos, su timidez, humildad y torpeza refrendan el parecido entre ambos personajes.

La intención de los libretistas es contarnos de manera amena y desprevenida una historia de superación personal, de cómo un hombre de 42 años, con una vida simple y en apariencia feliz, retoma las riendas de la misma para lograr las metas que por X o Y motivo quedaron en el limbo, en todos los planos, incluido el amoroso: “Querer es poder”, nuca es tarde para alcanzar lo que se quiere, no hay cosas imposibles de alcanzar, sino hombres incapaces de alcanzarlas.

Como todo melodrama que se respete, en “Pocholo”, los buenos y los malos se debaten en una lucha constante, y como siempre, el bien triunfara sobre el mal. De alguna manera esta telenovela viene a complacer a muchos televidentes hartos de tanto culebrón banal que no aportan nada en absoluto mas que hacer apología abierta a los antivalores.

POCHOLO es el producto más fuerte que tiene en este momento el Canal CARACOL, de alguna manera ha nivelado el golpeado rating, tras varios intentos fallidos de recuperación, aunque paradójicamente “Nadie es eterno en el mundo” no pasa de ser un culebrón de tercera, su audiencia también facilita balancear la situación frente a la competencia, pero pese a este significativo repunte el Canal RCN sigue siendo líder, pues cuenta con producciones muy fuertes como “La hija del Mariachi” y “Hasta que la plata nos separe”, dos cartas que deben manejar con extremado tino, pues ya empiezan a cansar por su estancamiento argumental y en el caso de la telenovela de Fernando Gaitán, la táctica de edición se esta convirtiendo en un arma de doble filo, que de no cambiarse terminara ahuyentando televidentes, no hay derecho a que se emitan solo 15 minutos de telenovela diaria rellenada con avances del capitulo anterior y avances del que viene y la consabida carga comercial.

Hay que darle tiempo al tiempo, como ya es sabido se avecina el estreno de un nuevo reality en reemplazo de “El desafío 2007”, como todo lo novedoso atrae, es factible que la audiencia del anterior se quede con este nuevo espacio en el que “decir la verdad paga”.

jahesa@hotmail.com

martes, mayo 8

CONTRA ATACA EL CANAL CARACOL: LLEGA "POCHOLO" A SUBIR EL RATING






















INES OVIEDO Y ORLANDO VALENZUELA
LA PAREJA PROTAGONICA DE "POCHOLO", UNA TELENOVELA-COMEDIA QUE PRETENDE ROBARSE LA SIMPATÍA DE LOS TELEVIDENTES COLOMBIANOS Y SUBIR VERTIGINOSAMENTE EL RATING DE CANAL CARACOL, UN ATAQUE CERTERO A SU CONTRAPARTE, APROVECHANDO LA GRAN ACOGIDA QUE HA TENIDO LA TELENOVELA "NADIE ES ETERNO EN ELMUNDO",MAÑANA MIERCOLES 09 DE MAYO SERÁ SU LANZAMIENTO ESPECIAL, HAGAN SUS APUESTAS COLEGAS CRITICOS....

AMOR MENDIGO: UN CUENTO QUE CUENTO

POR: XAVIER SANTAMARÍA




Hoy Mimingo había recorrido toda la ciudad, estaba exhausto, se dejo caer pesadamente en su lecho improvisado de cartones, periódico y trapos viejos, su hogar era aquel socavón escondido bajo uno de los puentes principales de esta jungla de cemento. Pasaban las ocho de la noche. Mientras contaba las monedas que acababa de extraer del bolsillo de su pantalón raído y sucio, se decía a sí mismo como era de ingrato el oficio de reciclador, ya no obtenía los mismos réditos de un año a tras. La competencia en la calle era tenaz y la gente ya no botaba a la basura algo decoroso, a duras penas tenía para costearse el corrientazo de mañana, su única ración y eso porque Doña Lola, la noble anciana dueña del kiosco en la famosa “esquina del colesterol”, le seguía vendiendo con la tarifa del año pasado, a cuenta del cariño que le tenía y en esencia a que se parecía mucho a su hijo Armando, quien un día desapareció sin dejar el menor rastro. De repente, la expresión marchita en el rostro de Mimingo fue cambiada rápidamente por una sonrisa de oreja a oreja, recordó que mañana era martes, el día la cita, la anhelada oportunidad para volver a verla.


Cuan largas se le hicieron las horas. No se la podía sacar de la cabeza ni un solo instante desde que la vio por primera vez tras aquel ventanal, siempre sonriente, mirándolo con aquellos ojazos azules como el firmamento, ¡tan cándida, tan dulce, tan hermosa¡, le fue imposible esquivar las flechas de Cupido.

Mimingo se miro en lo que restaba de un espejo, sin advertirlo era más conciente de su aspecto personal ahora, aunque siempre solía sacarle el quite al baño, hoy era ineludible no hacerlo pues iba a lucir el traje de gala que había encontrado entre la basura y al que solo una insignificante mancha arruinaba, además del par de zapatos nuevos que le regalo Doña Lola.

Se vistió y salió rápidamente al encuentro de su amor. A su paso “Care mico”, el “patecumbia” y otros colegas le gastaban una que otra broma a su parcero con ínfulas de “doctorcito”, a ellos nos les quedaba la menor duda: al ñero se le había corrido la teja por completo. No comían cuento y pensaban que solo a Mimingo le cabía en la cabeza la idea de que una señorita fina se hubiese enamorado de un ñero zarrapastroso. Pero la verdad sea dicha, a simple vista nadie imaginaría que este hombre delgado, alto, de mirada noble, era uno más de los miles de mendigos ignorados que deambulan por las calles de este país. A simple vista semejaba un elegante empleado de oficina, que no pasaba desapercibido tampoco para las tantas damas que a esta hora se aprestaban para ir a trabajar, pero él solo tenia ojos para una sola: su amada.

A cada paso no dejaba de sentir las maripositas en el estomago, su corazón estaba a punto de saltarle del pecho, las piernas le flaqueaban, su rostro estaba rojo como un tomate. Sensaciones finalizadas en un maravilloso éxtasis cuando la divisaba a ella asomada al vistoso ventanal sobre esta céntrica avenida. En fracción de segundos el mundo dejaba de existir a su alrededor. Las palabras no les salían de sus bocas, sencillamente porque se hablaban con los ojos como en una maravillosa comunión de almas. Mimingo sabia que no le caía bien a la amiga de su amada, pero no le importaba, siempre era ella la que terminaba obligándola a entrarse y hasta corría la cortina para que él se fuera, a lo mejor lo consideraba poca cosa para una princesa como ella. Era en ese preciso momento en que tristemente debía resignarse y regresar a su ya no tan sombría e incierta cotidianidad.

Hoy Mimingo y su amada conmemoraban un año de noviazgo. Con los ahorros de todos estos meses había comprado un anillo, que aunque de fantasía, a sus ojos era una joya digna para tan divina dama. Estaba decidido a comprometerse. Ella era la mujer de su vida, la perfecta madre para sus hijos. Por eso, sin poder evitar sentir la misma sintomatología de todos los martes, se encamino hacia la casa de su amor con el anillo que sellaría su compromiso y un bello ramo de rosas. Sorpresa no grata se llevó Mimingo ese día. Sintió que el mundo se le venía encima, !Un fogonazo recorrió toda su humanidad¡, sus puños se crisparon hasta enterrarse las uñas en las palmas, las rosas cayeron sobre el pavimento desparramadas, una agonía como de muerte empezó a invadirlo, no podía dar crédito a lo que sus ojos presenciaban: allá en el ventanal estaba ella, ! Tan divina como siempre¡... pero ¡vestida de novia y acompañada de un tipo con traje de pingüino, muy sonrientes los dos¡, ¡ ellos acababan de casarse!. Sacando fuerzas de lo profundo de su dolida alma cruzó peligrosamente la avenida, no dudo en tomar una piedra y arremeter contra la vistosa vitrina comercial de este almacén especializado en Bodas, ¡ese pelafustán no podía robarle lo que más amaba en la vida!, ¡Tenía que raptarla a como diera lugar!...



El aturdidor ruido de las alarmas, el grito de la vendedora, no fueron impedimento para que Mimingo tomara en brazos a su amada y emprendiera la huida con rumbo incierto...
La noticia fue titular de varios matutinos sensacionalistas, cada uno dio su propia versión sobre los hechos: “Un Mendigo enloquecido asalto prestigioso almacén de Novias y solo hurto un maniquí femenino que servia de modelo en la vitrina principal”...



Lo cierto de esta historia es que, desde aquel día, Mimingo fue el hombre más feliz sobre la faz de la tierra, ya nunca más estaría solo, ahora y para siempre lo acompañaba su primorosa princesa, ¡tan cándida, tan dulce, tan hermosa¡...


FIN