martes, junio 24

EL TERCER CANAL COLOMBIANO




DIMES Y DIRETES

POR: XAVIER SANTAMARÍA

jahesa2011@hotmail.com


Se abre el debate sobre la inminente llegada del tercer Canal Privado Colombiano, mucho se habla y se escribe al respecto, pero quizá lo que más inquieta a la impredecible teleaudiencia colombiana es el tema puntual del contenido que tendrá dicho Canal. Desde ya se oye el clamor de los televidentes que aspiran a que el tercer Canal no se parezca en lo más mínimo a los dos actuales.

No más telenovelas, ni realities, no más películas viejas y repetidas, ni tantos noticieros, no más Jota Mario Valencia, ni Hernán Orjuela, no más “Sábados felices”, no más “Padres e hijos”. Un si a los programas culturales, a los espacios de periodismo investigativo, a las series unitarias y miniseries nacionales e internacionales, a los musicales bien hechos, a los programas de cocina, a los programas de ciencia y animales, a los espacios didácticos hechos especialmente para los niños, son estas algunas de las particularidades en cuanto a contenido que los colombianos piden tenga el tercer Canal privado Colombiano. Pero será que si este tercer Canal acoge al pie de la letra el clamor de la impredecible teleaudiencia colombiana ¿se convertirá a corto plazo en el numero UNO?.

En lo personal, lo dudo mucho, por la sencilla razón de que estas solicitudes son de dientes para afuera, porque a pesar de que se diga que ya estamos hasta la coronilla de tanta telenovela, estas no dejan de ser las preferidas de esos mismos quejosos televidentes y son estos melodramas los que más rating genera, pésele a quien le pese.

Solo por chiste, si algún día Jota Mario Valencia fuese despedido y vetado por el Canal para el que trabaja, no le quepa la menor duda que gracias a una gran manifestación de masas populares en todo el territorio nacional, propiciada por tan ignominioso despropósito, el animador numero uno de la televisión colombiana seria inmediatamente contratado por las directivas del tercer Canal, antes de que el otro donde ya trabajó, lo vuelva a llamar.

Algo muy similar ocurriría el día que le den justo final a los dos programas más antiguos de la televisión colombiana, semejante afrenta, que ni se les ocurra, de inmediato volverían al aire gracias a una acción de tutela instaurada por Ana Victoria Beltrán, Luis Eduardo Motoa y el flaco Agudelo por violación al derecho al trabajo.

Un musical distinto al famoso “Show de las estrellas”, muy seguramente no tendría nada que hacer frente a la veteranía de un icono en este genero televisivo como Don Jorge Barón, quien pese a que ninguno de sus vástagos lo sucederá en su infatigable labor televisiva, para el día que falte, téngalo por seguro que él tendrá un clon que seguirá dando la famosa patadita de la suerte y tirando agüita pa´ mi gente.

En fin, ni para que les saco a relucir más razones que dejan sin piso las descabelladas solicitudes que desde ya hace la impredecible teleaudiencia colombiana, pero si les tengo algunas recomendaciones de programación peculiares, que a lo mejor podrían dar resultado:

1) Un programa cultural muy chirriado dirigido por el triunvirato integrado por los Doctores Alberto Casas Santamaría, Néstor Armando Alzate y su amigo Juan Manuel Serna, debatiendo sobre la actualidad del país, la historia política colombiana, al son de un chocolate santafereño con arepa paisa.

2) Un programa de cocina criolla e internacional presentado y dirigido por Carolina Cruz, Ana Karina Soto y Natalia Paris. Con invitadas especiales como Rochi Stevenson, Andrea Serna y Angely Moncayo entre otras.

3) Un programa llamado “Ricos y famosos” enfocado a un publico exclusive, producido y presentado por Julio Sánchez Cristo, Noemí Sanín y Pilar Castaño, dedicado a entrevistar a los multimillonarios del planeta, una guía de alta costura y de etiqueta presidencial, obviamente solo para gente con un coeficiente intelectual
Plus ultra y una fortuna incalculable.

4) Una miniserie llamada “Quien amara a Yidis”, basada en los testimonios de un libro escrito por una fulana que fue condenada, vilipendiada, amada y odiada por varios hombres, que la utilizaron y después se lavaron las manos, si la vieron, ya no la conocen. Cabe advertir que esta miniserie puede ser recortada o vetada pese a que su trama y sus personajes son ficticios.

5) Un programa familiar dirigido a las mujeres: “Como ser una buena mamá” producido por Paula Andrea Betancourt y presentado por Marvel.

6) GUIA PARA UNA EXCELENTE SEXUALIDAD: programa pedagógico producido, dirigido y presentado por Amparo Grisales, Lady Noriega, con la participación especial de Carla Giraldo y Carlos Giraldo.

7) “Urbanidad y buenos modales”: espacio conducido por Martín de Francisco y Don Jediondo, con el patrocinio exclusivo de Merceditas Baquero y Gerardo de Francisco, con la producción ejecutiva de Margarita Rosa de Francisco y Verónica Orozco.

Si usted amigo lector tiene más sugerencias de programación para el tercer Canal de televisión en Colombia no dude en escribirme, a lo mejor logramos que lo que hoy son solo intenciones de cambio, ¡no más de lo mismo!.

"CUIDADO CON EL ÁNGEL" UN MELODRAMA ROSA RESCATABLE



POR: XAVIER SANTAMARÍA 

jahesa2011@hotmail.com


Confieso que hacia mucho rato no me llamaba la atención un melodrama rosa producido por TELEVISA, principalmente porque me parecía harto ver siempre las mismas historias, una y otra vez, refrito tras refrito, con notables falencias en cuanto a dirección, continuidad, actuaciones atadas a viejos patrones, una sarta de melodramas producidos sin mucho cuidado, solo para colmar la demanda de los mercados internacionales que supuestamente consumen todo, sea de excelente o pésima calidad.

Con “Cuidado con el ángel” me paso algo muy particular, auque sé que es un refrito de un viejo éxito de la Señora Delia Fiallo y su trama se ha contado en otros melodramas con ligeras variaciones, me sentí atrapado por el carisma y belleza de la actriz protagonista Maite Perroni, cualidades que conjugadas con una acertada interpretación, crean el encanto necesario que debe tener toda cenicienta de melodrama rosa; auque las comparaciones son odiosas, cuando veo a Maíte Perroni en la piel María de Jesús, esa jovencita agreste, mal hablada y frentera, la heroína de “Cuidado con el ángel”, tengo la sensación de estar frente a una maravillosa entremezcla de Verónica Castro con su Mariana Villareal y de Thalía con cualquiera de sus Marías, con algo del ángel de Lucero y la ternura de Victoria Rufo y Adela Noriega, guardando eso si las debidas proporciones. No me cabe la menor duda que Maite Perroni es hoy la sucesora más digna a quedarse por mucho tiempo con el ansiado titulo como “La nueva reina de las telenovelas mexicanas” y que por muchos años han llevado principalmente sus compatriotas actrices: Verónica Castro, Lucía Méndez y Thalía.

Se denota un mayor cuidado en la producción de “Cuidado con el ángel”, es una decorosa adaptación de la señora Tere Medina, además los libretos de Carlos Romero están bien sopesados, igualmente me parece acertado ver de nuevo en pantalla a recordadas figuras como Rocio Banquells, Ana Patricia Rojo y Nailea Norvind, acompañados de actrices de gran trayectoria como Helena Rojo, Evita Muñoz y la villana numero uno Laura Zapata, junto al señor actor Ricardo Blume. El galán cubano William Levy, cumple el cometido de todo galán, ser atractivo y nada más. Ojalá y debido a la aceptación a los productores no les dé por someter a esta telenovela a un alargue tortuoso que aniquile todos los aciertos alcanzados hasta ahora.

A Maite Perroni le auguro como ya lo dije, un camino exitoso en el mundo de la actuación, lo importarte del caso es que se siga preparando y se forje como una actriz de carácter, versátil e integral, a sus demás colegas femeninas contemporáneas les advierto:
¡Cuidado con ese ángel!, Llegó pisando fuerte.

sábado, junio 7

CARTA A LOS CALEÑOS Y VALLECAUCANOS




Apreciados conciudadanos: reciban cordial saludo de un habitante más de esta abusada, agraviada y mal amada capital vallecaucana, que en los últimos años ha estado en el ojo del huracán por los ya trillados in sucesos de corrupción, apatía gubernamental y peor que todo, también de indolencia ciudadana.

Aunque no soy Vallecaucano de nacimiento, si lo soy de corazón y me duele el laberinto sin salida en el que se encuentra la otrora sucursal del cielo, la llamada Sultana del Valle, el edén cruzado por un rió, la capital de la salsa y los mil y un apelativo ganados por la gracia de un pueblo pujante, alegre, cívico, cálido, enamorado de la cultura, que estaba comprometido con el progreso de esta cosmopolita casa.

Necesitamos una cura urgente para Cali, a la que siento propia, en la que he vivido cerca de 29 años, y a la cual agradezco muchas cosas gratas de mi existencia. Por eso quiero hacer un llamado a todos los caleños y vallecaucanos para que despertemos de ese aletargamiento existencial en el que nos encontramos, como si la enfermedad crónica que nuestra ciudad padece no fuera también responsabilidad nuestra y sencillamente optamos salirnos por la tangente echándole la culpa a los hijos desleales que la gobiernan, haciéndonos los de la vista gorda ante tantos despropósitos, solo nos sentamos a criticar y criticar o en ultima instancia acudimos al “sacaculismo” como la mejor alternativa: expatriarse a la Madre Patria o cualquier otro país tras de sueños en su mayoría desdibujados por la realidad del inmigrante indeseado. A cambio les propongo que adoptemos una nueva mentalidad en la que prepondere la pujanza de otrora y el afán por quedarnos ¡aquí! salvaguardando la tierra de nuestros antepasados, la de nuestros retoños y la de las futuras generaciones que antes que avergonzarse de llamarse Caleños, Vallecaucanos, sientan por sus venas el orgullo que un día hizo grande y bella, a esta maternal tierra azucarada, con olor a pandebono y sabor a champús, alegre y bailarina, escenario del amor entre María y Efraín en cuyas entrañas se han asentado miles de extranjeros que irónicamente la aman más que sus propios vástagos. La unión hace la fuerza, no importan tintes políticos, religiosos, sociales, de sexo, ni de raza...¡manos a la obra caleños!, ¡Salvar a Cali si se puede!

"LA PORNOCOMICOPARODIA", EL NUEVO GENERO TELEVISIVO



Por: Xavier Santamaría

Con mucho juicio me tome la molestia de sentarme a seguir el relanzamiento del seriado semanal que presenta el Canal RCN llamado “Así es la vida”, producido por encargo para TELEFUTURA, la verdad guardaba la ligera esperanza de que en esta oportunidad se hubiese hecho un replanteamiento temático, una puesta en escena más trabajada, un elenco de peso etc, pero peque de ingenuo, pues esta segunda etapa hace honor a un nuevo genero televisivo llamado la pornocomicoparodia.

¿Que es la pornocomicoparodia?, sencillamente una parodia salpicada de morbo con tintes de porno y humor chabacano en la que se trata de hacer el bosquejo de historia por lo general de infidelidad y en la que intervienen mujeres muy bonitas de prominentes tetas y traseros siliconudos, hombres agraciados de musculatura marcada, gracias a los esteroides y horas de gym, todos ellos sin una pizca de talento, acompañados de actores de trayectoria que a su pesar se encuentran relegados y olvidados por los jefes de casting, y cuya única salida laboral está en apoyar estos actores y actrices prefabricados, que recitan un parlamento y posan ante una cámara solo gracias a esos atributos físicos que despiertan el instinto vouyerista de la teleaudiencia.

“Mi suegra es el diablo”, suena a titulo de culebrón mexicano, pero es la primera pornocomicoparodia con la que RCN reestreno la franja de adultos con un rating bueno para ese horario, que ratifica que a los colombianos nos encanta el morbo y que con tal de ver “piel”, no les importa si el producto es de buena o pésima calidad o regodea en la ordinariez.

No dudo que en unos años más, cuando la censura ceda del todo a este tipo de propuestas televisivas y ya no exijan que se les ponga el parchecito a los senos femeninos, ni a los genitales masculinos en las llamadas escenas de cama, estos prospectos de actores se atrevan a mostrarse como Dios los trajo al mundo, sin el menor tapujo y como consecuencia de esta venidera apertura terminen relegando a fuerza a los actores profesionales que se desnudan en la televisión o el cine cuando el guión lo amerita.

El desnudo no es algo pecaminoso ni mucho menos, la belleza del cuerpo humano es de admirarse en todo su esplendor, pero lo que choca es la manera como se nos vende, utilizando el morbo barato. Hace unos años, cuando iniciaba Telepacifico, tuvimos la oportunidad de ver una telenovela brasilera en la que se utilizaba el desnudo abiertamente, era algo natural en la misma historia y de ninguna manera resulto ofensivo, ni chocante.

Recuerdo también aquel comercial de preservativos que mostraban a un hombre desnudo acostado boca arriba en un plano abierto, que escasamente permitía ver su miembro viril, pero que escandalizo a medio Colombia y como consecuencia fue retirado del aire, que quiero hacer ver con esto, que la teleaudiencia protesta a veces ante propuestas profesionales con sentido pedagógico y se muestra congraciada con chatarra televisiva que como la comida chatarra, no aporta nada, solo obesidad, en este caso imbecilidad mental.

jahesa2011@hotmail.com

LA IMPREDECIBLE TELEAUDIENCIA COLOMBIANA II













EL CARTEL”: La teleserie mesiánica del Canal Caracol.

“Nadie amó a María”.

Por: Xavier Santamaría


Muy buen resultado en cuanto a rating arrojó el reciente estreno de la teleserie “El Cartel”, producida por el Canal CARACOL y basada en el libro “El cartel de los sapos” escrito por el confeso narcotraficante Andrés López alias “Florecita”, donde relata la historia de los jefes del llamado Cartel del norte del Valle, pese a que al comienzo de los episodios se advierte que “El cartel” es una historia de ficción, y los nombres de los protagonistas se cambian para evitar molestas demandas, todos sabemos quién es quién en la teleserie más vista esta semana.

Los comentarios son variados, para algunos es una clara muestra de la falta de creatividad que acosa la pantalla chica nacional, apegada a las trilladas historias de narcotraficantes para llamar la atención, para otros es un acierto que se muestre a través de una teleserie la otra cara de la moneda, de una realidad, que aunque molesta, ha estado siempre ahí; hay quienes rechazan este tipo de historias por considerar que hacen directa apología al delito, pero igual se concluye que no podemos pretender tapar el sol con un dedo.

“El cartel” destaca por su excelente factura, con un costo de aproximadamente 4 millones de dólares, con locaciones en Colombia, Estados Unidos y México, un elenco de peso, y un rating que raya los 47 puntos, gracias principalmente a esa impredecible teleaudiencia de la que hemos habado, circunstancia por la que fácilmente puede llegar a convertirse en la teleserie del año.

Que dirá ahora el Canal CARACOL de los resultados favorecedores que muestra esta semana IBOPE, ya que sus directivas molestas por los regulares resultados de audiencia lo corrido de este semestre, determinaron cancelarle el contrato a esta reconocida firma, señalándola como la culpable directa de sus continuos fracasos, a razón de sus cuestionadas y amañadas técnicas de medición; situación muy similar se vivió unos años atrás cuando el Canal RCN no pegaba ni una, la culpable de sus errores no reconocidos, curiosamente y según ellos fue la ahora malquerida firma IBOPE. Lo cierto es que cada cual habla del baile, según le vaya.

Con la llamada “Ley del arrastre”, la decaída telenovela-comedia “Nuevo rico, nuevo pobre”, de un séptimo lugar se ha reubicado en el tercer lugar de audiencia, pero con todo y esto, cuando lleguen a su final los 39 capítulos de la teleserie “El Cartel”, los pañitos de agua tibia no servirán de nada, si para ese momento no han puesto en pantalla una propuesta lo suficientemente atractiva que mantenga la audiencia que sigue hoy “El Cartel”.

Supongo que la versión 2008 del reality “El Desafío”, retomara la intención mesiánica de “El cartel”, ahora que enfoca su contenido a un enfrentamiento entre regiones y de nuevo cuanta con la acertada conducción de la actriz y cantante Margarita Rosa de Francisco.

Por los lados de RCN parece no haber mucho temor ante este repunte de su contendor, ya que su telenovela “El último matrimonio feliz” se mantiene en el segundo lugar, pero no está de más que tomen medidas de contingencia, pues se advierte un ligero estancamiento argumental en la producción “Los protegidos”, caracterizada en sus primeros capítulos por su agilidad visual y narrativa;
Su excelente telenovela-comedia “Novia para dos”, es muy corta y sobrecargada de comerciales, y “La dama de Troya”, un culebrón clásico contemporáneo, no tiene nada que hacer frente a la teleserie “El cartel”, básicamente porque resulta más atractiva la trama de esta última.

Hablando del tijereteado final de “Quien amará a María”, me causo gracia el mordaz directazo de los libretistas en una de las escenas a las directivas de CARACOL, en la que el actor Santiago Alarcón, quien interpretaba a Javier uno de los prospectos a “semental” elegido por Marcia, la bobalicona protagonista, les replica a su mejor amiga y a su jefe, al ser recriminado por su actitud desdeñada tras el desengaño:

___/” lo que pasa es que están viendo muchas telenovelas” y ella le responde
___/“¿¡¡telenovelas?¡¡¡...y para que si todas las cortan”...


Desde un comienzo se percibía que esta producción no iba para ningún lado, básicamente por su argumento algo torpe, por catalogarlo de alguna manera, no estuvo lo suficientemente cimentado el eje central de la historia, se debatió entre la cursilería, y un romanticismo totalmente descontextualizado y para rematar a la actriz Katherin Porto le quedó muy grande el rol protagónico, quemada de una por su falta de preparación para asumir un reto en el cual debía darle vida a cuatro mujeres distintas, todo lo limito a un atropellado cambio de ropa en situaciones azarosas, el histrionismo brillo por su ausencia, su compañera de escena Helga Díaz la arraso sin querer queriendo.

Destaco la participación de Nicolás Rincón, Santiago Alarcón y por supuesto de Helga Díaz en lo que a actuación se refiere, porque con el resto no se hace un caldo. “Quien amará a María”, una mini-telenovela que se guardara en los anaqueles de los lacónicos recuerdos de muchos, no es la primera, me imagino que la ultima tampoco, porque de caída en caída, la lección se aprende.

Por esta misma circunstancia considero que se debe revaluar el formato largo para las telenovelas, auque internacionalmente se exige hasta más de 200 capítulos de una hora, un melodrama contado en 120 capítulos es más que acertado, caso puntual de “Pura Sangre”, que caló muy bien aquí e internacionalmente sigue una exitosa correría.

jahesa2011@hotmail.com