viernes, junio 11

Alessandra Rampolla ya no es la gorda bella...


Por Verónica Gómez, reportera de El País

Alessandra Rampolla, la sexóloga más picante de la televisión, regresó a Cali con nueva imagen. La diva, que se practicó un bypass gástrico en esta ciudad, nos contó su experiencia.

Irreconocible. Con 38 kilos menos y el cabello rubio y corto, Alessandra Rampolla, la sexóloga más picante de la televisión latinoamericana, parece otra persona. Tanto que su cuenta de Twitter colapsó hace dos meses, cuando publicó las fotos de su cambio de look.

“La gente me escribía: “¿qué pasó contigo? Eras más linda gorda”. Y yo les respondía: “Era menos saludable gorda”, contó Alessandra, quien estuvo en Cali para visitar la clínica donde hace dos años se practicó el bypass gástrico. Pero esta vez no como paciente, sino como acompañante.

“Después de mucho tiempo logré convencer a mi mejor amiga para que se hiciera la cirugía y aquí estoy acompañándola”, comentó la puertorriqueña, que con su nuevo look llamó la atención de los editores de la Revista PlayBoy, quienes le ofrecieron posar desnuda para la próxima publicación. Pero Alessandra dio un ‘no’ rotundo como respuesta.

“El objetivo de operarme era tener un cuerpo saludable para poder ser mamá, no el de posar desnuda para una revista”, dijo Alessandra, quien nos contó intimidades sobre su proceso físico y psicológico después del bypass.

¿Por qué rechazó la propuesta de posar desnuda para PlayBoy?

¡Que locura! Yo no tengo problema alguno en hacerme unas fotos como Dios me trajo al mundo, siempre y cuando sean para mí y para mi marido. Pero esta revista me hace esa propuesta justo cuando me he operado, dándole más importancia al tema de la estética, concepto que no comparto, pues yo no me sometí al bypass gástrico para verme bella sino para mejorar mi salud. Si van celebrar mi desnudez ahora que estoy más delgada, ¿por qué no me celebraron cuando era gorda y pesaba 90 kilos? Además, salir desnuda en una revista no le aporta nada a mi carrera, yo no soy actriz, vedette o cantante.

Prefiero que a la gente le interesen mis conceptos, antes que verme la cola. Para mí es más importante que recuerden que tengo cerebro. Pero eso tampoco significa que yo quiera ser la más fea de todas y estar desarreglada todo el tiempo. ¡Equilibrio!

Usted sigue bajando de peso. ¿Ha sido fácil aceptar su nueva figura?

Se puede decir que sí, aunque tardé un poquito para que mi cerebro tomara el concepto de mi cambio y lo integrara. La cuestión de identificación propia tardó un poco. Te miras al espejo y no notas la diferencia, pero cuando te pesas, ves que son evidentes los kilos que has perdido. Fue una etapa compleja.

También fue difícil y me dio mucho susto cuando al tercer mes de la operación sentía que me iba de lado y de frente al caminar. Hasta sentía que me iba al piso cuando me levantaba, eso me asustó mucho, así que llamé al doctor a preguntarle y me explicó que era normal, que mi cuerpo estaba buscando un equilibrio con el nuevo peso. De resto, ha sido un cambio interesante después de la operación.

¿Y ha notado algún cambio en las relaciones íntimas?

No, las dificultades que por lo general tienen las personas obesas en la sexualidad, y que las conozco muy bien como sexóloga, no me afectaron cuando era obesa, pues yo no tenía problemas de flexibilidad ni me fatigaba grandemente cuando hacía ‘cositas’ con mi esposo en la cama.

Creo que el cambio de mi cuerpo ha impactado mucho más a mi esposo y qué pena que no esté aquí para que conteste esta pregunta. Él no me conocía delgada, así que no sabía qué se iba a encontrar en la cama, yo en cambio sí sabía cómo respondía antes y después del sobrepeso, no siempre fui gorda. Pero hasta ahora mi esposo no se ha quejado, es decir que está satisfecho. Y tampoco este ha sido un tema de profundo análisis en nuestra relación.

Y en cuanto a su salud, ¿ha notado la mejoría?

He notado mucho el cambio en mi energía. Ahora me siento con un impulso de movimiento físico distinto y mucho mejor que el que tenía antes. Apenas ahora caigo en cuenta de lo letárgica que era antes en actividades físicas, ya no me fatigo como antes cuando caminaba, y eso me tiene muy feliz.

Por lo general, las personas que se someten al bypass gástrico necesitan practicarse un recorte de piel después de un tiempo. ¿Usted se someterá a este procedimiento?

No lo tengo contemplado, yo he recogido piel bastante bien, no me sobra mucha. El médico me recomendó que desde el principio hiciera ejercicio y no lo hice, porque no hay cosa que me desagrade más que hacer ejercicio. Sin embargo, ahora lo hago, porque toca, tengo un entrenador personal. Además, no me molesta la flacidez, eso no me trasnocha. No sé si mañana o dentro de unos años quiera recogerme la piel, pero por ahora digo ‘no’.

Usted fue enfática en aclarar que no se operaba por cuestión estética sino por sus ganas de ser mamá. ¿Qué ha pasado con ese sueño?

Hay que preguntarle a papá Dios, porque la tarea la hemos hecho muy bien con mi esposo.

¿Teme volver a engordar con el embarazo?

No, lindo sería, ojalá estuviera gordita, con tal de estar embarazada. Soy consciente que las personas que se someten a un bypass gástrico no engordan tanto como otras durante su embarazo. Ya lo he visto en una amiga que se sometió a la cirugía y tiene dos hijos, y está mejor que nunca.

¿Ha pensado complementar su tratamiento con una cirugía estética?

Sí. Aunque ya me he hecho. A los 19 años me hice una reducción de senos, pero me crecieron cuando engordé. Ahora que adelgacé, se me desinflaron, parecía portada de la National Geographic, así que me rellené los senos, además porque me había acostumbrado a mi estética un poco más pechugona, pero controlada. Sin embargo, buscar la perfección a través de las cirugías plásticas no es mi obsesión.

En pocas palabras

"El sexo sigue siendo tabú. A la gente le da miedo hablar de sexo. Todas las cosas que no se verbalizan terminan no normalizándose y volviéndose desconocidas y extrañas”.

"‘Sexy Tips, con Alessandra’ se transmite de lunes a viernes, a las 3:30 p.m. y los sábados a las 10:30 p.m. por el canal Cosmopolitan". Alessandra Rampolla, sexóloga.

Su Nuevo proyecto

•“Tengo pendiente para el próximo año un libro dirigido a los padres, sobre cómo hablar con los hijos de sexualidad. Estamos pensando hacer un libro de doble carátula, que la mitad sea para padres y la otra mitad para adolescentes”.

•“No teman hablar de sexo con sus hijos, pues están dejando que ellos busquen esa información en otro lugar. A los adolescentes hay que hablarles del placer sexual y no sólo de los desastres del sexo”.
la sexóloga más picante de la televisión, regresó a Cali con nueva imagen. La diva, que se practicó un bypass gástrico en esta ciudad, nos contó su experiencia.


irreconocible. Con 38 kilos menos y el cabello rubio y corto, Alessandra Rampolla, la sexóloga más picante de la televisión latinoamericana, parece otra persona. Tanto que su cuenta de Twitter colapsó hace dos meses, cuando publicó las fotos de su cambio de look.

“La gente me escribía: “¿qué pasó contigo? Eras más linda gorda”. Y yo les respondía: “Era menos saludable gorda”, contó Alessandra, quien estuvo en Cali para visitar la clínica donde hace dos años se practicó el bypass gástrico. Pero esta vez no como paciente, sino como acompañante.

“Después de mucho tiempo logré convencer a mi mejor amiga para que se hiciera la cirugía y aquí estoy acompañándola”,
comentó la puertorriqueña, que con su nuevo look llamó la atención de los editores de la Revista PlayBoy, quienes le ofrecieron posar desnuda para la próxima publicación. Pero Alessandra dio un ‘no’ rotundo como respuesta.

“El objetivo de operarme era tener un cuerpo saludable para poder ser mamá, no el de posar desnuda para una revista”, dijo Alessandra, quien nos contó intimidades sobre su proceso físico y psicológico después del bypass.

¿Por qué rechazó la propuesta de posar desnuda para PlayBoy?

¡Que locura! Yo no tengo problema alguno en hacerme unas fotos como Dios me trajo al mundo, siempre y cuando sean para mí y para mi marido. Pero esta revista me hace esa propuesta justo cuando me he operado, dándole más importancia al tema de la estética, concepto que no comparto, pues yo no me sometí al bypass gástrico para verme bella sino para mejorar mi salud. Si van celebrar mi desnudez ahora que estoy más delgada, ¿por qué no me celebraron cuando era gorda y pesaba 90 kilos? Además, salir desnuda en una revista no le aporta nada a mi carrera, yo no soy actriz, vedette o cantante.

Prefiero que a la gente le interesen mis conceptos, antes que verme la cola. Para mí es más importante que recuerden que tengo cerebro. Pero eso tampoco significa que yo quiera ser la más fea de todas y estar desarreglada todo el tiempo. ¡Equilibrio!

Usted sigue bajando de peso. ¿Ha sido fácil aceptar su nueva figura?

Se puede decir que sí, aunque tardé un poquito para que mi cerebro tomara el concepto de mi cambio y lo integrara. La cuestión de identificación propia tardó un poco. Te miras al espejo y no notas la diferencia, pero cuando te pesas, ves que son evidentes los kilos que has perdido. Fue una etapa compleja.

También fue difícil y me dio mucho susto cuando al tercer mes de la operación sentía que me iba de lado y de frente al caminar. Hasta sentía que me iba al piso cuando me levantaba, eso me asustó mucho, así que llamé al doctor a preguntarle y me explicó que era normal, que mi cuerpo estaba buscando un equilibrio con el nuevo peso. De resto, ha sido un cambio interesante después de la operación.

¿Y ha notado algún cambio en las relaciones íntimas?

No, las dificultades que por lo general tienen las personas obesas en la sexualidad, y que las conozco muy bien como sexóloga, no me afectaron cuando era obesa, pues yo no tenía problemas de flexibilidad ni me fatigaba grandemente cuando hacía ‘cositas’ con mi esposo en la cama.

Creo que el cambio de mi cuerpo ha impactado mucho más a mi esposo y qué pena que no esté aquí para que conteste esta pregunta. Él no me conocía delgada, así que no sabía qué se iba a encontrar en la cama, yo en cambio sí sabía cómo respondía antes y después del sobrepeso, no siempre fui gorda. Pero hasta ahora mi esposo no se ha quejado, es decir que está satisfecho. Y tampoco este ha sido un tema de profundo análisis en nuestra relación.

Y en cuanto a su salud, ¿ha notado la mejoría?

He notado mucho el cambio en mi energía. Ahora me siento con un impulso de movimiento físico distinto y mucho mejor que el que tenía antes. Apenas ahora caigo en cuenta de lo letárgica que era antes en actividades físicas, ya no me fatigo como antes cuando caminaba, y eso me tiene muy feliz.

Por lo general, las personas que se someten al bypass gástrico necesitan practicarse un recorte de piel después de un tiempo. ¿Usted se someterá a este procedimiento?

No lo tengo contemplado, yo he recogido piel bastante bien, no me sobra mucha. El médico me recomendó que desde el principio hiciera ejercicio y no lo hice, porque no hay cosa que me desagrade más que hacer ejercicio. Sin embargo, ahora lo hago, porque toca, tengo un entrenador personal. Además, no me molesta la flacidez, eso no me trasnocha. No sé si mañana o dentro de unos años quiera recogerme la piel, pero por ahora digo ‘no’.

Usted fue enfática en aclarar que no se operaba por cuestión estética sino por sus ganas de ser mamá. ¿Qué ha pasado con ese sueño?

Hay que preguntarle a papá Dios, porque la tarea la hemos hecho muy bien con mi esposo.

¿Teme volver a engordar con el embarazo?

No, lindo sería, ojalá estuviera gordita, con tal de estar embarazada. Soy consciente que las personas que se someten a un bypass gástrico no engordan tanto como otras durante su embarazo. Ya lo he visto en una amiga que se sometió a la cirugía y tiene dos hijos, y está mejor que nunca.

¿Ha pensado complementar su tratamiento con una cirugía estética?

Sí. Aunque ya me he hecho. A los 19 años me hice una reducción de senos, pero me crecieron cuando engordé. Ahora que adelgacé, se me desinflaron, parecía portada de la National Geographic, así que me rellené los senos, además porque me había acostumbrado a mi estética un poco más pechugona, pero controlada. Sin embargo, buscar la perfección a través de las cirugías plásticas no es mi obsesión.

En pocas palabras

"El sexo sigue siendo tabú. A la gente le da miedo hablar de sexo. Todas las cosas que no se verbalizan terminan no normalizándose y volviéndose desconocidas y extrañas”.

"‘Sexy Tips, con Alessandra’ se transmite de lunes a viernes, a las 3:30 p.m. y los sábados a las 10:30 p.m. por el canal Cosmopolitan". Alessandra Rampolla, sexóloga.

Su Nuevo proyecto

•“Tengo pendiente para el próximo año un libro dirigido a los padres, sobre cómo hablar con los hijos de sexualidad. Estamos pensando hacer un libro de doble carátula, que la mitad sea para padres y la otra mitad para adolescentes”.


•“No teman hablar de sexo con sus hijos, pues están dejando que ellos busquen esa información en otro lugar. A los adolescentes hay que hablarles del placer sexual y no sólo de los desastres del sexo”.

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