sábado, diciembre 3

BALANCE TELEVISIVO DEL 2016, LO MÁS DESTACADO EN LA TV COLOMBIANA

Estadísticas blog

Lo destacable: teleseries y telenovelas

A mi juicio, lo más destacable en el 2016 son las producciones “la niña” y “la esclava blanca”, dos apuestas del canal Caracol que contaron con el amplio beneplácito de la teleaudiencia nacional.



En “la niña”, CMO producciones de la mano de Juana Uribe, lograron  reunir a toda la familia en torno a la historia  de una chica guerrillera que se reinserta a la sociedad tras ser reclutada a la fuerza a sus 8 años.

“La niña” fue descarnada, pero trató de no maltratar las susceptibilidades de los telespectadores, no necesariamente se tomó partido por los actores del conflicto dramatizado, contó con  sobresalientes actuaciones,  muy bien dirigida y con su necesario toque de ficción, convirtiéndola en una excelsa producción  que logró llegarle a  los colombianos y demuestra que todavía se puede hacer televisión con mística y gran calidad, digna de verse en cualquier rincón del planeta.

“La esclava blanca” rescata el melodrama clásico, dentro del marco histórico de la abolición de la esclavitud, con una impecable producción, quizás su falencia más notoria fue su lento ritmo narrativo que se disculpa con el acertado desarrollo de la historia, los efectos especiales y actuaciones a la altura de una producción multinacional.

Falto más romanticismo en la pareja protagónica que conformaron Nerea Camacho y Orián Suarez, por cual de alguna manera ganó más relieve la historia de amor que mantuvieron los personajes encarnados por Roberto  Cano y Natasha Clauss, por demás los villanos de la historia se lucieron a plenitud.


“Cuando vivas conmigo”: De alguna manera intenta rescatar las producciones locales  que se apeaban a historias cotidianas y personajes de carne y hueso, no son buenos, no son malos, son seres humanos con defectos y virtudes, simplemente imperfectos; tiene la historia su mezcla de melodrama clásico y uno que otro par de personajes estereotipados que imprimen la cuota de villanía y humor. Es una versión libre de la obra literaria “el héroe discreto” que me parece entretenida y dirigida a todo público.




Sala de urgencias: pese a que el rating no le ha sido favorable, considero que esta producción adaptada al contexto nacional es una buena opción y pese a que el abordaje de temas polémicos en cada episodios y  el tratamiento tan desparpajado de la sexualidad a través de los distintos personajes, levanta  siempre roncha entre un grueso de telespectadores abochornados, hay muy buenas actuaciones y es a mi juicio una versión digna de destacarse.

En este 2016 las telenovelas turcas ganaron amplio terreno en la televisión colombiana colonizando por completo la franja de la tarde del canal Caracol con títulos como “Las mil y una noches”,El secreto de Feriha”, “Elif”, “Kara Para Aşk” y “Kara Sevda”.

Las telenovelas mexicanas  contrariamente son cada vez menos populares en la televisión colombiana, la gran mayoría se han retirado del aire por bajo rating como en el caso de “Pasión y poder”. Ha sido vano el esfuerzo por posicionar las producciones brasileñas, la telenovela  “Boogie Oogie, el baile de la vida” no cumplió su cometido y salió del aire a una semana de su lanzamiento.

Actores y actrices que la sacaron del estadio durante el 2016


Ana María Estupiñan por su trabajo en “la niña”, se consolida como la actriz joven más integral  y destacada en Colombia y Latinoamérica.

Majida Issa por su trabajo en “Sin tetas si hay paraíso”, sin lugar a dudas demuestra la gran versatilidad histriónica que posee y se ha robado por completo el show con su rol de villana,  encarnando a Yesica, la sanguinaria y temida “diabla”.

Christian Tappan por su trabajo en “Cuando vivas conmigo”, demuestra que puede abordar con acierto la construcción de un personaje con amplios matices y contrastes como Felicito Yanequé.

Julián Román por su trabajo en “Hasta que te conocí”, no gratuitamente el actor colombiano logró disputar en franca lid el personaje de esta importante celebridad latina y fue gracias al minucioso y concienzudo estudio que hizo del personaje, alejada de la burda imitación, situación que lo privilegió para ser escogido en este rol que divide su carrera en dos, con muy buenos elogios.

Sebastián Eslava por su trabajo en “la niña”, sorprendió con una actuación muy natural y convincente, su gestualidad en perfecta sincronía con el afloramiento espontáneo de las emociones de Manuel Monsalve, un personaje que logró gran empatía con la teleaudiencia y él como actor,  la necesaria e importante química escénica con su coestelar femenina.

Johanna Fadul por su trabajo en “sin senos si hay paraíso”, ha demostrado  que puede explotar más allá de su belleza y sensualidad y  con profesionalismo  enfundarse en la piel de un personaje visceral y de voluble carácter como el de  la frívola y caprichosa Daniela.

Adrián Makala por su trabajo en “sala de urgencias 2”, este actor mexicano de raíces panameñas se ha fajado interesantes escenas donde juega preponderante papel la emotividad a flor de piel, pese al perfil adusto y refunfuñón de Pedro Beltrán, logra imprimirle a ese aparente ogro de pocos amigos un toque de ternura  que desmorona al hombre psicorígido y deja al desnudo su reprimido instinto paternal y la necesidad de amar y ser amado como cualquier otro mortal.

Ricardo Vesga  como el desalmado villano Enrique Morales de “La esclava blanca” logra despertar total animadversión en los telespectadores y ratifica la versatilidad histriónica de este actor a quien estamos acostumbrados a verlo caracterizando personajes de tinte cómico.

Actores y actrices “con tarjeta roja” en el 2016.


La verdad algunos profesionales de la actuación se destacaron por caracterizaciones poco afortunadas, muy flojas y sosas y a mi juicio quedaron, histriónicamente hablando, “con tarjeta roja” durante el 2016. Ellos fueron:

Fabián Ríos por su trabajo en “Sin tetas si hay paraíso”
Brian Moreno por su trabajo en “Todo es prestao”
Catherin Siachoque por su trabajo en “Sin tetas si hay paraíso”
Marcela Gallego por su trabajo en “Todo es prestao”
Carlos Torres por su trabajo en “Azúcar”
Óscar Borda por su trabajo en “Azúcar”.

La sorpresa de la fea…

Tras 17 años de su estreno, el canal RCN decidió reestrenar su famosa telenovela “Yo soy Betty la Fea”, convirtiéndose en uno de los programas más vistos por los colombianos; sin lugar a dudas las nuevas generaciones sucumbieron a su intacto encanto, de alguna manera queda ratificado que ese tipo de  historias que plasman con desenfado nuestra idiosincrasia, muy bien actuadas y dirigidas, sin necesidad de multimillonarias inversiones, son las que  urge volverse a producir.

Es quizás el canal RCN quien más producciones “refrigeradas” tiene aún en su arsenal y pese a ser anunciadas a comienzos de este año como los nuevos lanzamientos,  se siguen añejando o primero se emiten en otros países antes de recibir luz verde para Colombia, entre las que se cuentan “hermanos y hermanas”, “La luz de mis ojos”, “Pambelé” y “Revancha”.

El fin de semana, no pasa ¡es nada!…



La programación del fin de semana no sale del circulo vicioso que la  aqueja hace marras y su limitada oferta sigue compuesta por los programas de farándula, “en exclusiva” no logró darle la batalla a “La red”, manteniéndose el formato de canal Caracol contra viento y marea y sobre todo  capoteando las  peyorativas  y constantes críticas de tinte homofóbico.
El tradicional y monótono “sábados felices” sobreagua con su insípido animador y un pool de humoristas trillados. Los espacios de periodismo investigativo como “séptimo día”, “los informantes” , “4 caminos” y “El rastro”, son la única alternativa a la mano en la franja de la noche, a la que le preceden películas poco llamativas y que se repiten con frecuencia.

Lo que viene para el 2017


Siguen imperando las bionovelas con títulos tentativos como “La Diosa del vallenato”, “la cacica”, “Dinastía Morales, telecomedias populacheras como “polvo carnavalero”, realities como “Yo me llamo”, “Colombia's Next Top Model”, series cortas como  “Yo no soy Méndez” que marcaría el retorno de Fernando Gaitán como libretista,  la nueva saga de” Francisco el matemático”, la teleserie sobre Hugo Chávez “El comandante”, entre algunas otras que se  mantienen hasta la fecha  como “arroz en bajo” .
        
De las recientes propuestas lanzadas, la telecomedia “las vegas” se mantiene con altibajos en su rating, es el público juvenil y femenino quien más la sigue y su gancho lo constituye el tema del striptese manejado con cierto desenfado, el tipo de humor que se plasma, a mi juicio, es abiertamente forzado y postizo, cumple someramente la función de entretener un rato.

Se esperaba que la versión “La voz Teens” tuviese la misma receptividad del formato adulto e infantil, pero aunque no le ha ido mal del todo en materia de rating, buena parte de telespectadores que siguieron esos formatos, esta vez optaron por seguir la versión colombiana de “Las Vegas”. Pinta bien la nueva apuesta del canal RCN “la ley del corazón”, es una buena alternativa para quienes están hasta el copete de realities y telecomedias

Un año que termina, una televisión nacional cada día más monótona que se debate en su inconstante  lucha contra la competencia de sistemas alternativos de entretenimiento como Netflix y  la llamada televisión por cable, que si bien no es un “paraíso” que colme todas las expectativas en materia televisiva, al menos oferta producciones relativamente mucho más interesantes, aunque la carga de comerciales es tan abrumante como la que impera en la TV abierta.

In memóriam: personalidades  fallecidas en  2016



El  Primer actor Carlos Muñoz, El locutor y político Edgar Perea, el escritor Fernando Soto Aparicio.

A los lectores les pregunto ¿cuál fue su programa favorito del 2016?

@Farandulero2015







jueves, noviembre 24

EN EL TINTERO: EL PUÑETAZO DE JUSTIN BIEBER

Estadísticas blog


La verdad sea dicha, me reí mucho viendo el video que muestra el instante preciso en que el afamado y multimillonario cantante juvenil canadiense Justin Bieber le propina un puñetazo en la cara  a un vehemente y osado fan que se atrevió a tocarle el rostro, cuando llegaba en  auto al estadio Palau Sant Jordi de Barcelona, donde el controvertido artista ofrecería su anunciado concierto.

El desconcertado fan no daba crédito a lo ocurrido, estupefacto se palpaba el lastimado y sangrante labio, un precio algo doloroso por su atrevimiento, pero “el que quiere melones, aguanta tirones”, dicen por ahí, en este caso un sorpresivo puñetazo, que asumo guardara el fan como una anécdota agridulce, que además  se volvió viral en internet.

La idolatría hacia estos artistas prefabricados lleva a estos fans a extremos inimaginables, capaces son de atravesar todas las supuestas infranqueables barreras de seguridad para llegar lo más cerca posible a su endiosado ídolo, ya se ha escuchado de hazañas de fanaticas que se ocultan en las habitaciones de los hoteles con la firme intención de meterse en el lecho de su cantante o actor favorito.

La obsesión llega a tal punto que se convierten en  peligrosos hostigadores que pierden la racionalidad, pisan los terrenos de la locura y cometen hasta crímenes, como el reciente caso de la cantante Christina Grimmie quien participaba  en el reality “The Voice”  y fue asesinada a manos de un supuesto obsesivo y desquiciado fan, quien tras el hecho se suicidó.

Un fan puede perder hasta la vida por su ídolo, recodemos los casos de chicas  que han  muerto aplastadas en medio de una extasiada e histérica  muchedumbre que anhela, aunque sea, poder tomar una foto o que su inalcanzable ídolo las escupa, como lo hizo en cierta ocasión Justin Bieber desde el balcón de la habitación del hotel donde se hospedaba, pero luego cuando  el reprochable acto se hizo público, la jefatura de prensa del artista  lo negó rotundamente, asumiendo que se trataba de una tergiversación malintencionada, ya que no habían fans afuera de hotel.

Un fan olvida que esos cantantes, actores, futbolistas u otros personajes etiquetados como famosos, son seres de carne y hueso, que van al baño, también se echan flatulencias, que son imperfectos como cualquier otro anónimo mortal que habita este planeta, donde con facilidad se endiosa a otro semejante solo por el hecho de ser bellos, salir en TV o ser reconocidos por una determinada destreza que los eleva a la categoría de ídolos casi celestiales, a los cuales adoran con irracionalidad.

Quizás el puñetazo propinado por Bieber afecte mínimamente el descomunal afecto que le profesa este fan y pese a su indignación y el aspaviento inicial y la esbozada amenaza de demandarlo legalmente, Kevin Ramírez siga venerando como si nada al berrinchudo y pedante tipito que se sintió ofendido por una muestra de cariño mal interpretada. Mi abuelita le diría a Kevin ¡chupe pa´sus dulces!



BALANCE TELEVISIVO DEL 2016- PARTE I

Estadísticas blog

Por: Javier Santamaría


@Farandulero2015



El 2016 podría decirse pasó sin pena ni gloria en materia televisiva, más de lo mismo y con pocas producciones para resaltar, es cada día más tediosa la tarea de buscar entretenimiento e información que realmente valga la pena en televisión abierta.

Para quienes escribimos sobre el tema de televisión, nuestra labor también se ha vuelto bastante rutinaria ante la carencia de propuestas verdaderamente interesantes y quiérase o no, es inoficioso de alguna manera empecinarse en mantener una postura radical contra el engolosinamiento de los canales privados, apostándole indefinidamente a las narcoseries, bionovelas y telecomedias populacheras, como sus únicas preponderantes cartas de juego ante la impredecible, infiel y quejosa teleaudiencia colombiana.

Paradójicamente son esos mismos telespectadores quienes les brindan apoyo  a todos estos cuestionados formatos y luego indignados por la oferta televisiva imperante en televisión abierta, reclaman ante las defensorías del televidente la implementación urgida de contenidos culturales, programas que resalten los valores familiares y propuestas que brinden sano esparcimiento a niños y jóvenes, exigen  con vehemencia cero violencia y  que no se siga haciendo apología socarrada a los antivalores a través de series, unitarios y telenovelas.

Un circulo vicioso que se ha mantenido las 2 últimas décadas y al parecer ya nos acostumbramos a consumir “televisión basura” y los productores asumieron la  cómoda postura de colmar las expectativas en materia televisiva con cualquier cosa que medianamente desafié al tirano rating, ese mismo que de cierta manera los coarta a asumir riesgos y rescatar esa aquilatada mística para hacer televisión que  nos caracterizaba y resplandeció  como nunca, en  la época dorada de los años 80 y gran parte de los 90.

Hoy se produce televisión como panes en una panadería industrial, pero sin aderezar la masa, ni decorar el producto final, hay una que otra rescatable excepción en medio del vertiginoso ritmo marcado por las exigencias de los mercados internacionales, las alianzas hechas con otras cadenas latinas y la supuesta  requerida universalidad y homogenización de las producciones, factores que han aniquilado, casi que por completo, nuestra identidad televisiva.

Haciendo el balance del 2016 de nuestra televisión empezare por listar, según mi criterio, las producciones consideradas como descalabros o fiascos, lanzadas con gran expectativa, pero pasaron ante la teleaudiencia casi que desapercibidas.


Los  fiascos y descalabros televisivos.

Sinú, río de Pasiones


esta teleserie novelada del canal Caracol no logró calar en el gusto de los televidentes por factores que saltaban a la vista y una de ellas fue el tratamiento que se le dio a la mujer dentro de la misma historia, se podría decir que hirió cierta susceptibilidad en el público femenino, aparte el elenco protagónico que incluía reconocidos talentos de la pantalla chica nacional, no tuvo la suficiente química escénica que se esperaba, por lo que la historia se tuvo que recortar y sacarla del aire.

Historias de una Madame


Canal Caracol decidió desempolvar y emitir prácticamente como relleno de franja esta producción hecha en Colombia para el mercado internacional, con la que no pasó nada en absoluto, ni genero expectativa alguna en medios especializados.

El tesoro



se suma a la lista de telecomedias producidas por canal Caracol que no han logrado alcanzar la calidad de propuestas antecesoras interesantes y exitosas,  de la misma línea, que no insultaban la inteligencia de los telespectadores y contrariamente mantuvieron una constante empatía de principio a fin. Ese molde de la comedia   barata y chabacana está mandado a recoger.

Todo es prestao


supuse que canal RCN había escarmentado con aquel fiasco llamado “el día de la suerte”, pero quedó claro que no aprendieron la lección y nos presentaron esta producción que raya en la  hostigosa parodia que rinde culto a la sobreactuación, con un protagonista que la embarró de cabo a rabo en la construcción de su personaje y la voz ridícula que le imprimió al mismo, creo  que su caricaturesca caracterización, avergüenza al mismo Galy Galeano, quien se debe resignar de alguna manera con la  jugosa  cifra recibida por los derechos.

Como suele ocurrir en algunas producciones con evidentes falencias, los personajes secundarios como los  interpretados por los actores Kriss Cifuentes y Manuel Prieto, se robaron un rato el show.

Azúcar



Este refrito de un viejo éxito de la televisión de los 90 no tuvo mucha suerte pese a lo excelso de la producción, totalmente desangelada y eso que contó con el apoyo de actores que intervinieron en la versión original,  afloraron algunos desaciertos en el casting y se erige como un descalabro para canal RCN en su emisión remozada para Colombia.

Hilo de sangre azul



A esta teleserie le paso lo mismo que a producciones como “Dr.Matta”, se le apuesta a darle un giro a lo que ya es común en la pantalla chica nacional, pero la teleaudiencia no es receptiva a una historia  de tinte policiaco que involucra suspenso, misterio e intriga. A mi juicio el  elenco protagónico escogido no ayudo mucho para alcanzar la necesaria empatía  con los telespectadores.

Otras producciones que se  podrían considerar fiascos y descalabros  son “Asía Express”, “bailando con las estrellas”, “Master Chef” segunda temporada, “grandes chicos”, “me caigo de la risa”, “día a día en familia”, “En exclusiva” e “Hipnosis”

Producciones, sí, pero no…¡ es más de lo mismo!



Hay producciones que se promocionaron con gran expectativa, se mantuvieron al aire con fluctuante rating, pero hay algo en su esencia general, que no permite considerarlas como aciertos destacables, ya se sea por su lento ritmo narrativo, lo enredado de sus tramas o lo controvertido de las temáticas abordadas, sin embargo se abona el esfuerzo por tratar de incluir nuevas propuestas dentro del criticado rutinario televisivo, tal es el caso de teleseries como “contra el tiempo”, “bloque de búsqueda” y de repente también “en la boca del lobo”, la cual pese a estar incluida en el universo de la vilipendiada narcoserie, no se puede desconocer su factura y algunas destacables actuaciones.

El reality de talento vocal “a otro nivel” no tuvo la repercusión esperada como supuesto formato original del canal Caracol, la teleaudiencia advirtió la similitud con otros formatos internacionales como “La voz”, ¡más de lo mismo!, cuya única novedad era el ascensor por el que subían los participantes según el criterio de los jurados al escucharlos a ciegas .Sin embargo se especula que para el 2017 habrá nueva temporada.

El formato Desafío, en su versión “desafío súper humanos”, se ha convertido en esa opción que aunque ya está súper trillada, la teleaudiencia la sigue respaldando entre tanta oferta mala en TV abierta y le otorga al canal Caracol el rating necesario para mantener  el liderato de la codiciada franja triple A  y de paso le brinda arrastre al resto de programas en la parrilla, misma razón por la que ya están en la preproducción de  la nueva temporada 2017 “Desafío, la urbe”.


La producción de Telemundo con talento colombiano “sin tetas si hay paraíso” es una saga que cuenta con muy buena audiencia, pero examinada dentro del contexto televisivo comercial,  es neta “basura televisiva” con la que solo se busca exprimir réditos dentro de un mercado latino hambriento de estas producciones que rinden explícitamente culto a la cultura mafiosa, sobre el sofisma de pretender resarcir los antivalores promulgados en la serie madre. La saturante violencia en esta producción abruma, aparte de las actuaciones paupérrimas y el lenguaje soez que pulula en cada escena.

Espere lo más destacado de la TV colombiana en el 2016, échele un vistazo ►

Lo menos destacado de la TV colombiana en el 2016

domingo, noviembre 13

LA "GUISA" Y EL RATING DE CANAL RCN

Estadísticas blog

@Farandulero2015


En uno de esos arranques de meditación profunda y desprejuiciada, tratando de espantar esas repentinas crisis existenciales que a veces hostigan a los mortales, me embriague con una fuerte dosis de edulcorada y venenosa frivolidad, tan abundante en el mundo actual, para analizar en contexto  la razón por la que produce tanto, pero tanto escozor social, que una “guisa”, (apelativo algo despectivo y muy colombiano dado a las chicas de bajos recursos con personalidad desparpajada y un gusto peculiar para vestirse y comportarse) alcance de la noche a la mañana las mieles de la efímera fama y pueda convertirse sin mayor esfuerzo  en presentadora, actriz o cantante, en este país donde la envidia mata más que el cáncer.

El rumor que cundió en redes sociales sobre la contratación de Daneidy Barrera, más conocida como ‘Chamita Cheer’, para formar parte de un nuevo programa próximo a estrenarse por el canal RCN, que a propósito sigue de capa caída en materia de rating y no parece haber poder humano , ni rezo de chamán que obre el milagro que le permita retomar el liderato y cautivar  la esquiva preferencia de los telespectadores, hizo que muchos profesionales de la comunicación , titulados y empíricos con trayectoria (incluido este servidor) pegásemos el grito en el cielo ante semejante despropósito.

Cuestionaban los comunicadores recién graduados, los que se encuentran en proceso de ingresar a estudiar periodismo y uno que otro ya con recorrido profesional, si valía o no la pena prepararse en la universidad  ante    desmotivante panorama, si  hoy en día  para algunos medios de comunicación el sudado título profesional  no es contemplado prioritariamente para contratar  y es mucho  más relevante  la popularidad  que alguien, por X o Y motivo, alcance en las redes sociales.

En el caso de la desparpajada Chamita Cheer, la campanita le empezó a sonar tras colgar en YouTube un escueto video en el que brindaba apoyo a la Selección Colombia con su peculiar estilo, suficiente para convertirlo en viral, aunque para una gran mayoría era lo más estúpido del mundo, otros contrariamente lo consideraban  pegajoso, tanto que hasta la frasecita fue usada posteriormente por el primer mandatario colombiano en una alocución.
Daneidy Barrera de la noche a la mañana dejó de ser una anónima más  en este polarizado, excluyente y elitista país, la simpática chica fue noticia nacional  en varios medios de comunicación que se apearon a su creciente popularidad como  hambrientas garrapatas, esa misma fama que aun la “guisa” trata de explotar como naufraga aferrada a flotador, en medio de una marejada de compatriotas depredadores del triunfo ajeno, prejuiciados y envidiosos.

Atrás quedó la jovencita desplazada víctima del conflicto armado, ahora ella devenga buenos ingresos económicos patrocinando marcas comerciales y haciendo lo que sabe  hacer con gracia y sin mayor esfuerzo, rodeada de amigos  de su misma estirpe que le marcan el rutero.

El objetivo es agitar con sobredosis de edulcorada frivolidad  a las masas juveniles de Colombia y Latinoamérica, esa muchachada no teme  engordar su cerebro de lo recalcitrantemente banal y fatuo, lo considerado idiota por esa parranda de cuchos amargados y retrógrados que se olvidan que un día fueron jóvenes y también hicieron idioteces y actuaron como soberanos majaderos, la diferencia es que los muchachos de hoy en día, no le ponen tanta tiza al asunto y simplemente se la gozan y no le temen para nada al ridículo.

Que de malo tiene que Chamita Cheer ingrese a canal RCN, que se convierta en toda una celebridad, además ya es hora  de que Marbelle entregue el título Honoris causa  de  “reina guisa de Colombia” que le concedió en sus inicios artísticos  la comunidad más chick de gomelos colombianos  y que hoy ella sigue ostentando sin mayores resentimientos.

A mi juicio Daneidy Barrera  es un diamante en bruto y puede fácilmente darle a canal RCN ese rating que perdió hace marras, lo populachero manda la parada por los lados de Canal Caracol y allá esa fórmula se sigue explotando pese a las reiterativas críticas, si genera dinero, qué más da lo que los críticos y eruditos modernos digan y consensen, al fin de cuentas la TV es un negocio y debe ser rentable y entretenido, además La TV educativa la emiten por señal Colombia y es muy buena.

Vaticino  y no soy vidente, que el regreso de Protagonistas de Nuestra Tele con Chamita Cheer a bordo sería para canal RCN como la luz al final del túnel, incluyendo en  la nómina estelar a Yoli Barbie Álvarez y los exprotagonistas más polémicos de otras temporadas, para que hagan el festín de los voyeristas y morbosos televidentes que vibran con las mechoneadas de pelo, revolcones, las sacadas de cueros al sol y los  cara a cara de infarto, para muestra están los realities latinos, por algo dicen que “pal pueblo pan y circo”…

Espero  no echen en saco roto mi puntual recomendación, un despropósito tal vez para muchos este vaticinio que hago dominado por mis  frívolas elucubraciones , no me la fume verde, pero me late, ¡me late!, que  Chamita Cheer será la nueva gallinita de los huevos de oro para canal RCN.





domingo, noviembre 6

CARTA A SÁBADOS FELICES Y LA DEFENSORÍA DEL TELEVIDENTE

Estadísticas blog


Santiago de Cali, 05 de noviembre de 2016

Sra.
Amparo Pérez
Defensora del Televidente Canal Caracol
Bogotá D.C


Cordial saludo,
De manera recurrente los televidentes seguidores del programa sábados felices, el más antiguo de la televisión colombiana, se han quejado ante la defensoría del canal por la mala costumbre que tienen algunos humoristas de planta y/o invitados, de mofarse flagrantemente, con o sin intención, de enfermedades como el Parkinson y el Alzheimer, ya que hieren la sensibilidad de esos telespectadores que padecen esas condiciones médicas y la de sus mismos familiares, quienes se cuestionan una y otra vez, que chiste le pueden sacar a un padecimiento del cual no estamos exceptos ninguno de nosotros.
En la emisión del 5 de noviembre de 2016, un humorista presentó un sketch de muy mal gusto y nada gracioso, donde precisamente hacía alusión al Parkinson, considero que el canal Caracol, el señor director Ali Humar y todo el equipo de sábados felices deben concienzudamente replantearse si en verdad el verdadero humor tiene que valerse de estas cuestionables estrategias para hacer reír y mantener un rating.
No es la primera vez que se allegan quejas a este respecto, pero como lo he podido comprobar, está alternativa ha sido como echar manzanas en saco roto; es esencial que se fijen ciertos parámetros a los humoristas que intervienen en el programa para que no toquen estos tópicos relacionados a enfermedades o discapacidades físicas.
Hacer buen humor y ser humorista es una tarea muy difícil que conlleva como tantos otros oficios y profesiones, talento innato, un compromiso ético y establecer lineamientos donde juega papel preponderante el sentido común, no cualquier mediocre parlanchín puede autodenominarse humorista por el simple hecho de burlarse de asuntos tan delicados como una enfermedad.

Atentamente;
Javier Santamaría
Cali-Valle

Respuesta de la defensoría del televidente del canal Caracol

Javier buenos días...

Gracias por comunicarse con nosotros.


Le envió parte de la respuesta del Productor General del Programa quien aclara por qué esta persona presentó su rutina de humor en Sábados Felices y por mi parte, yo también lo vi y antes de empezar la rutina de chistes el señor contó que tiene esta enfermedad y que se iba a burlar de eso.


Entendí entonces, que en su condición de paciente con Parkinson quiso hacer parte del programa y que se ríe de su condición, difícil de entender? seguro que sí, yo misma me sorprendí, pero luego lo comprendí desde el punto de vista de la inclusión. Y como indica el productor parte del tratamiento  para su enfermedad que el humorista encontró fue reírse de sí mismo, debemos verlo entonces, con respeto y aceptar que tiene derecho a aparecer en un programa como estos y siente puede ayudar de esa manera a otros con situación similar.


¿Qué tan bien lo recibe el televidente? Ya veremos qué pasa con otras apariciones?.


Por otra parte los parámetros para las rutinas de humor es algo en lo que se trabaja constantemente pues no se puede censurar a los comediantes; pero sí se les ha pedido moderen o restrinjan la referencia a varios temas, personajes y condiciones, puede estar seguro que siempre están atentos los comentarios que hacen los televidentes. Lo que sucede es que el humor es muy subjetivo y debe manejarse con cuidado para que como le indico no se caiga en la censura; muchos humoristas han dejado de hacer rutinas y representaciones por sugerencia de los televidentes.

Gracias por su amable comentario.

Un abrazo.
Amparo Pérez.